Aunque no lo parezca, mi camino al catolicismo ha sido un largo tramo desde que Yuval Noah Harari a los 18 años rompiera mi burbuja protestante y creyente con su libro Sapiens hasta los 24 en que conocí a Santo Tomás de Aquino con su Suma Teológica. En ese intertanto, con toda sinceridad recorrí las más variadas posturas desde el ateismo, el esoterismo del desesperado y luego nuevamente el ateismo y el deismo indiferente.
Y nuevamente (y como imagino quedaste con la bala pasada por lo de los chimpancés), te invito a investigar un poco de que va la teleología. En el peor de los casos seguirás pensando que es una tontera, en el mejor, quizás veas la profundidad que albergan muchas cosas que ya conoces.
No lo he leído.